Tuve de todo: un obsesionado con las películas de drogas y The Twilight Zone -o algo que se le parecía sospechosamente. Otro que a mis once años me puso Star Wars, la trilogía completa y así me la dormí. Otro que estaba convencido de que, como diseñador gráfico, tenía que ver todo lo que saliera de animación (¿y yo también?); otro fanático de los zombies…………………… emmm, una película donde los humanos están atrincherados en el “centro comercial” y los zombies los persiguen para comerles los sesos NO tiene trama!! Loco, ¿quién compró ese “guión”? Otro estaba seguro de que Jackass me iba a dar tanta risa como a él…. Me agarró de más grande… la saqué a los diez minutos.

Por último, juro, con la mano en la Biblia (esa no, la otra, la de neón), que jamás sometí a ningún novio ni gentleman caller a una chick flick contra su voluntad. Para eso tengo amigas, gracias. Tampoco a un capítulo de Sex & The City, ni nada que se le parezca. Para las series, tengo un sillón especial y la posición perfecta, que no deja lugar para actores invitados. Bueno, si se tratase de Jeff Goldbloom o Alec Baldwin (mis actores invitados preferidos), lo pienso -lo pienso dos veces si me toca el pelo y no habla.
