Mostrando entradas con la etiqueta Qué bajón las bailarinas que ni un domingo a la tarde pueden comer torta de chocolate. Mostrar todas las entradas
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domingo, 7 de marzo de 2010

I'm a prima ballerina on a Sunday afternoon



No tenés nada para hacer, no tener nada para decir. Fantasear con pintarte las uñas de mil colores (una de cada) pero te da fiaca ir a farmacity. Pensar que probablemente no es la primera vez que los vecinos te ven las tetas pero, bueno, ya fue, ni que te conocieran. No te llega ni un puto mail, al punto de que “es una wachada” pensás, y podría ser una conspiración en tu contra. Hacés planes para conquistar al mundo, planes perfectos y macabros que ni siquiera anotás, porque you can never be too safe.


Pensás en ir a tomar el té sola con tu libro re copado, y no decidís si da o si te deprimiría, te gustaría, por ejemplo, estar de viaje y no poder decidir, salir a pasear sin pensar, sentarte a tomar el té sola con tu libro pero sin analizarlo. Vos siempre analizando todo, you stupid little girl who just can´t stop thinking, over thinking. Igual, posta, sería un poco de gorda sentarte sola con tu libro (tus libros siempre rozan la autoayuda) a comer una súper torta de chocolate y si no da gorda, como mínimo da “no estoy teniendo mucho sexo últimamente” y si no da eso, da: bulímica y no podés decidir cuál de los tres es peor.


Ja! Ya está ya sé qué voy a hacer! Hate to be the one to point it out, but: I´m a smart girl after all, never forget that.