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sábado, 3 de julio de 2010

Think Happy Thoughts

Para Sis o quién lo necesite.

Aquí una lista de cosas que me pueden:

√Chocolates preferidos perfectos a.k.a: los que enserio valen la pena (que no pienso describir cuáles son, y el que no los sepa distinguir haganos un favor a todos autoexcluyéndose de este blog).

√Las hermanas menores que escriben cosas -dentro de todo- lindas sobre mí en sus blogs.)

√Las mañanas de sábado, llenas de promesas

√Ciertas librerías (de libros y de las otras, pero sólo ciertas).

√Almuerzos y paseos vespertinos con amigas, en días de sol.

√Algunos hombres (de nuevo: no pienso ponerme a describir, tal vez otro día).

√Los desayunos en la cama o listos cuando abrís los ojos.

√Las ferias callejeras (no me refiero a Plaza Francia, claro está).

√Las cartucheras completas.

√Lacy lingerie.

√Las patisseries francesas de esas que no son sólo lindas o ricas, sino ¡ambas!

√Las bibliotecas ajenas (estudiarlas).

√Las fiestas en casas.

√Los mails buenos y largos.

√Algunas películas.

√Las buenas revistas (léase bien escritas o de moda).

√Las actrices lindas y sus películas (actuales y viejas)

√Las ojotas de colores pastel (lo único que soporto en tonos pastel.)

√Los nuevos art projects! Siempre y cuando haya conseguido todos los materiales necesarios.

√Las bufandas.

√Los anónimos alentadores.

√Los post its.

√Las caminatas largas.

√Elaborar listas. (dah).

√Los sweaters coloridos.

√Las fotos lindas, que cuentan historias, que no me incluyen.

√El barrio chino (los barrios chinos).

√Los diners, aunque por aquí casi no quedan.

√Comprar discos, cada tanto (el acto de comprarlos y después escucharlos, un sábado a la tarde o domingo a la mañana, preferentemente. Sino en el auto a la mañana siguiente.)

√Los restaurants atendidos por sus dueños.

√Los llamados esperados y las cosas que pasan en el momento justo.

√Las buenas metáforas (si son graciosas y resourceful mejor. Valen de fútbol.)

√Los roadtrips improvisados.

√Que me regalen flores.

√Las prendas con tachas.

√Ir al cine y el olor a pochoclos de los cines. (Casi) siempre estoy de humor para ir al cine (96% del tiempo ponele.)

√Los helados de vainilla con puntitos negros (a.k.a. the real thing) si es con salsa de chocolate caliente (Charlotte) mejor y si es con Persona Preferida mejor.

Witness Protection Program


Nunca jamás en mi vida me referí a un hombre con el que salía por su verdadero nombre. Never happened. Tal vez debería probarlo, ver qué se siente, pero no, no me animo. Me agarra una paranoia terrible y de repente soy Mata Hari o estamos todos en un programa de protección de testigos. Razón por la cual, tuve el agrado de salir (en orden aleatorio) con:

Voldemort (thy who shall not be named)

Boring Lawyer

Brandon

Romeo

Carterita

Chuck

Disney

Montecristo

Maca

El español

El otro español

El nabo ese (en mil versiones, varias con palabras más soeces que no me gusta decir públicamente)

El potro este (dos mil versiones, se podrán imaginar, a veces con el agregado de: “que no me da bola” o más optimista: “que todavía no me da bola.”)

El que escribía su nombre asy con Y (en mi defensa una sóla vez)

El cineasta

El modelito

El economista

El de los mails

Vacaciones

MM (no, éstas no eran sus iniciales.)

Handy Andy

El hippie

9

(give or take a few)

Obviamente, ellos nunca supieron de la existencia de esta nomenclatura y gracias a eso todo fue mucho más discreto y entretenido.

Ah y otra cosa que jamás hice ni haría es decirles por su sobrenombre, apodo clásico, o nombre acortado. Es decir que si te llamás Santiago, por ejemplo, y salís conmigo empezá a olvidarte de que te diga “Santi.”