jueves, 25 de marzo de 2010

Santo Remedio

Me meto, sin querer, siempre es sin querer, en una de esas tristezas hiperprofundas en las que bien sabemos que puedo caer con facilidad como Alicia down the rabbit hole. Sabemos, también, que en esas tristezas me encierro con siete candados y jamás dejo a nadie entrar, no en esas tristezas. De ellas solo puedo salir sola, con muchas horas de sueño y/o la ayuda del Sr. R.. Pero no esta vez, esta vez tengo alguien a quién llamar, hay alguien a quien quiero, deseo llamar (acá es cuando tienen que decir “Oh, es asombroso” así, con voz de doblaje y ojos bien abiertos).
Porque, a veces, no es que necesites, es que querés ser rescatada. Llamo al susodicho y declara que piensa venir porque “Camila, preparar un programa de televisión es un tema serio.” No sé qué me molesta más si su negativa, o el hecho de que me llame Camila, ni hablemos del uso de la palabra “serio.” Sé fehacientemente que las dos últimas cosas las hace solamente para hacerme sentir pequeña, una nenita que no entiende, una nenita que no soy, remarcando así nuestra diferencia de edad. Sé también que esto último le encanta, le calienta.

Por suerte, no hay que matar a nadie, y la historia tiene un final feliz. El susodicho se aparece tocando el timbre a la media hora, me abraza y me pide perdón.

C: Pedime perdón también por decirme Camila. Sabés que me saca, solo yo puedo decirme así (o gente que no me conoce y mejor debería abstenerse de dirigirme la palabra.)

Susodicho (de ahora en más ssd.): jaja perdón. Igual, a mi me gusta tu nombre.
C: es un cache. Pero, bueno, vos también sos un cache…

Me abraza, nos besamos como en las pelis y me dice tiene ganas de llevarme a comer pizza y si quiero, después helado, de dónde yo elija (un capo, sabe que esto suma muchos puntos).

Hacemos algunas cosas que no pienso contarles y partimos a la noche sin rumbo, o sí, en busca de una grande de muzza. Uff, el título de este post debería ser “De cómo logran calentarme algunos pibes cachudos” o algo así. Lidera el ssd y después -mucho después- algunos roqueros bien elegidos.

domingo, 21 de marzo de 2010

Dr. House

Llegué a la conclusión de que esto de tener un novio exitoso no da. La posta sería salir con un desocupado o, no sé, un visitador médico. Hoy ví a dos, porque quería una segunda opinión. Juro que si el segundo no hubiera tenido tanto perfume le pedía que se quede y me hiciera mimitos en el pelo. Yo sé que él se moría de ganas. ¿Qué se creen, que moribunda no tengo levante? Pero, por favor, si esto ya me pasó una vez. Lo jodido ahí fue que yo era joven y él, medio gangoso. Igual, era lindo (muy lindo, de hecho) podría irme a la guardia ahora mismo a ver si todavía esta y he wants to reconsider… podría… si tan solo no me sintiera tan mal.

Para colmo de males, me hice la varonera y me alquilé una de guerra, ¿a quién engaño? A mi seguro que no. Decí que, gracias a dios, daban una de colegio de chicas en Cinecanal. ¡Gracias Cinecanal por darnos rubias, uniformes y makeovers!

Next day update: resaca de la enfermedad still on:

Nada de todo lo que dijo el médico de ayer pasó, menos mal por otro lado. Menos mal, también, que no le pedí lo mimos en el pelo porque una ya no sabe a quién creerle. Me parece que la posta es: A NADIE. Si querés que te crea dámelo impreso y con sello editorial, ahí te lo pienso. Es que, siempre fui una book worm.

jueves, 18 de marzo de 2010

Sola en Pascua busca acompañante terapeútico en ciudad europea

Me acabo de dar cuenta de que a causa de un malentendido con mi agenda colorada, inglesa y lindísima de The Economist, voy a pasar Pascua y la mayor parte de Semana Santa sola, completamente sola, en un cuarto de hotel, en una ciudad extranjera, que ni siquiera es de mis preferidas. Yo sabía que era una perra corporativa y que, tarde o temprano, me iba a querer complicar la existencia como solo las perras corporativas pueden hacerlo.

Lo peor de todo es que, como a cualquiera que alguna vez fue niño, ¡me encanta Semana Santa! Siempre me pareció una brillante excusa para una mini vacación inventada (dos feriados locos), no comer carne una semana (si no tenés ganas, porque sino qué más da, es muy obvio que si Dios es todo eso que dicen que es no le puede importar menos lo que comés o dejás de comer), y lo mejor de todo: comer infinitos chocolates con formas graciosas. La parte religiosa, siempre me freakeo bastante, es espantosa, convengamos. Ahora, creo que me olvide gran parte y el resto me tiene sin cuidado, gracias a Dios tengo un solo recuerdo de misa de Pascua, y es eterno y aburridísimo así que me alegro de que sea el único.

Nada de todo eso importa ahora, la cuestión es que muchos de mis recuerdos más entrañables (¿así se traduce “my fondest memories”?) tuvieron lugar durante esa época del año. Estadías largas en el campo con búsqueda de huevos incluida; el año que me regalaron la muñeca de chocolate tamaño real; llevar al colegio, en el lunchbox, un huevo rosa de plástico relleno de M&M´s y todo tipo de maravillas por el estilo. Después vienen los años en los que no podía comer chocolates (don´t ask) y contra todo pronóstico nos pusimos más pascuales que nunca; llenábamos la casa de adornos alusivos: conejitos y huevitos de colores (solo en Alparamis, obviamente). Mamá nos hacía buscar, como si fueran huevos, otros regalos copados. Un año me toco un anillo re lindo con una piedrota bordeaux, otra vez un cd de los RHCP o alguna banda teenager por el estilo, y así.

Y este año: alone for easter, in a foreign city. This is how I think it´s gonna go: Va a ser un domingo gris y frío, igual al último que pasé ahí. Voy a estar sola, en pijama, en mi cuarto de hotel, rodeada de envoltorios de deliciosos huevitos Lindt, juntando fuerzas para ir, también sola, al cine en algún momento o algo. Voy a ser como esas estrellas de cine en decadencia que pasan sus días en bata, en cuartos de hotel. Voy a ser como la mina del cuento de Lorrie Moore que vivía en la que había sido su ciudad, antes de Hollywood, en un cuarto deprimente, de un Holiday In más deprimente, solo que mi hotel va a ser de una estrella más, el resto: idéntico. Ah, y sin el piano.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Por eso, te pido pliiiiis que no molestes

-estás?

Si, en defecto estoy y me duele muuucho la cabeza. Y sí, en defecto es el mismo dolor del sábado, nunca se me pasó. Y no, no soy hipocondríaca, ni nada de eso. De hecho, soy la típica mogólica (¿soy la típica mogólica?) que no le doy bola y “hagamos como que no existe” y después de tres meses, nada, es un tumor en el cerebro, del tamaño de una pelota de tenis, o un corazón roto. ¿Total, qué cambia? What´s the difference? Y what´s your problem, dude?

lunes, 15 de marzo de 2010

Los Caballeros del Zodíaco

Uno de los pros de mi facultad cuando la elegí fue que no había que hacer una tesis al final.

Igual, el final sigue tan lejos que ese pro medio que me lo olvide. Tal vez esté loca, pero en este momento re permutaría tres finales ponele por una tesis.

En momentos locos, como este, me dan ganas de hacer una tesis. Mi tema de hoy sería:

La gente de Libra me cae como el orto, mal

Empezaría citando ejemplos como: a) mi papá, b) mi ex novio: ese que duro poco, pero igual fue mucho para ser él. Ese al que todavía le tengo bronca por quemarme la cabeza duro y parejo, desde la primera cita hasta poco después de cortar. Siempre supe que tenía MUCHO en común con mi papá, solo no terminaba de definir qué. Era eso, la gente de Libra me recontra quema la jeta y eso me cae mal, me cansa, me hace llorar de frustración e impotencia.

Sugar Town

Ya no sé si le creo más al horóscopo de Bazooka o al "de verdad".

sábado, 13 de marzo de 2010

Descubrimientos del día

Estoy muy enamorada de Johnny Knoxville (no tanto como para ver Jackass, pero sí para muchas otras cosas).

Me caben las semillas.

Quiero ser granjera.

Mis pensamientos a lo largo del día siguen un patrón claro y demasiado coherente. Tienen un hilo conductor: a+b = c

Este último es el único descubrimiento que me sorprendió. Lo complicado es que no sé si es bueno o malo. Todo el tema de “making sense” es algo que no sé si me gusta, siento que podría “limitarme” y ya sabemos lo que me pasa con los límites.